
Tenía la espinita clavada de querer ver esta película y que no había tenido oportunidad hasta ahora. Simplemente doy gracias al señor Woody Allen por haber elegido esta profesión; aunque he de decir que para nada esta película lleva su firma característica, vamos que no parece "una película de Woody Allen".
Esta vez traslada su escenario a la ciudad de Londres. Y no diré nada de la historia, sólo siéntense, relánjense y déjense llevar por esta obra de pasión y traición. Por cierto, Scarlett Johansson sale explosiva en cada fotograma, así que no me extraña que sea la nueva musa del maestro Allen. Yo le un 9. De obligado visionado para todo aquel que ame el cine.
